La protagonista de esta historia es Lola Galeano, sevillana afincada en el pueblo de Dos Hermanas  y jefa del taller de Occhiena. Lola es  mujer valiente y  ha querido compartir con nosotros un poco de su vida personal y los inicios de Occhiena.

 “El 22 de octubre de 2013 es una fecha clave para mi” con esta frase inicia nuestra emotiva entrevista,  “ese día recibí uno de los regalos más bonitos y grandes de mi vida, comencé mi aventura en Occhiena, fue el día de la entrevista …, entré a las 4 de la tarde y salí a las 9 de la noche, me puse directamente a trabajar con las mujeres… y hasta día de hoy” afirma Lola con una gran sonrisa.

Lola siempre ha estado muy vinculada al mundo de la costura “desde muy pequeñita he estado cosiendo”, pero “no solo la costura ha ocupado un lugar importante en mi vida laboral, el mundo empresarial también ha sido  clave en mi formación”, ésto hizo que Lola montase “un estupendo taller de costura”. Ese sería su primer negocio y el sueño que se hizo realidad con la ayuda de su padre.

Dicen que la vida se construye a partir de las decisiones que vamos tomando a medida que vamos viviendo, Lola en su día decidió  formar parte de Occhiena, ”yo estoy encantada de trabajar aquí, no hay nada mejor que trabajar en lo que te gusta, y encima estar aportando mi granito de arena a este proyecto con el cual me siento muy identificada” y es que, “para tener una vida dura, no hace falta pertenecer a una clase social baja, simplemente tienes que tener o no suerte” asiente algo emocionada.

Grupo de mujeres trabajadoras de Occhiena junto a Lola Galeano

Pero Lola Galeano, nuestra protagonista, también tuvo un momento en su vida bastante complicado, una etapa que quiso compartir con Mujeres Valientes: “la vida te puede cambiar mucho de la noche a la mañana, y así precisamente… de la noche a la mañana, fue como la mía cambió… teniendo  todo, pasé a no tener nada, a estar en la calle sola con dos niñas pequeñas, a las cuales tenia que mantener, y muchas deudas pendientes, así  poco a poco me fui quedando sin casa, sin trabajo… sin NADA. Yo tenia mi taller, lo tuve que vender, mi piso, también lo tuve que vender….” Pero Lola pronto comenzó a buscar soluciones a sus problemas y gracias a la formación que poseía sobre el mundo empresarial  comenzó a trabajar como contable y poco a poco fue “enterrando la aguja” y con ella la faceta más  bonita y personal que  tuvo durante toda su vida, “me llevé 8 años sin coger la aguja, el taller que me regaló mi padré lo tuve que vender… fueron tanto los momentos, sentimientos y recuerdos de los que me tuve que desprender, que ni si quiera a mis hijas le hacia vestidos…, no volví a coser más”, pero ella no sabia que el futuro le devolvería  las ganas y el entusiasmo por volver a coser … .

 “Mas adelante, por la situación que tenía en ese momento, y gracias a la ayuda de mis padres comencé de cero con un taller nuevo” Lola comenzó a recuperar aquello que un día perdió, “ luego la vida me puso por delante al que fue profesor mío en Centro Imagen de una manera mágica,…, y retomamos la amistad que teníamos aparcada desde hace mucho años” Ese reencuentro será el que vincule a Lola con Occhiena, “yo estaba empezando con mi taller, y Antonio me animó a acercarme también a este proyecto”

Actualmente esta mujer valiente, trabaja en su propio taller, situado en Dos Hermanas y en Occhiena. Lo que más destaca  de su trabajo en Occhiena es “la satisfacción tan enorme que me entra al ver que mujeres que no sabían ni ensartar una aguja, después de un año, están haciendo una producción ellas solas, cada vez son más independientes de mi” Otra de las cosas que a Lola le llena es “la respuesta de la gente, como confían en nosotros y nos traen sus diseños para que se los hagamos, esa confianza que depositan es muy gratificante” en definitiva “creo que es un todo”.

No hay día en el que Lola no viva una situación especial en su trabajo “un día  vine para Occhiena corriendo y no me traje nada de comer, y las alumnas fueron corriendo a sus casas  y, lo poco que tenían me lo trajeron…la calidad humana la encuentras muchas veces en las personas más necesitadas y eso, te sorprenden…”

Occhiena es una empresa sin ánimo de lucro que surge con la idea de dar experiencia laboral a las mujeres formadas previamente en la Fundación Don Bosco. “Cuando se montan los talleres de corte y confección y se les empieza a dar formación a las mujeres, nos damos cuenta de que ellas no tienen experiencia laboral,  y sin ésta  es muy complicado que te contraten, además vemos que la  inserción laboral de las costureras iba a ser más complicada  que otros perfiles profesionales, tal como el de electricista, mecánico…” y es que la industria textil no pasa por sus mejores momentos, “porque nos encontramos con un mercado deslocalizado, donde hay mucha explotación infantil, sueldos indignos, jornadas excesivas, mano de obra barata…” por eso mismo “uno de los objetivos de Occhiena es recuperar el mercado que está en Marruecos, India, Turquía… y luchar por la moda sostenible y ética” Occhiena no solo lucha por dichos objetivos, también lo hace para que “las mujeres puedan valerse por si misma, económica y socialmente, en Occhiena también se imparte formación  sobre el comportamiento educación  con un asistente social, él les enseña cómo tienen que trabajar la autoestima, sus comportamientos...” contesta de forma rotunda Lola.

 Lola Galeano

En cuanto Occhiena comienza a ponerse en marcha “empezamos a movernos organizando pasarelas, campañas… y algunos diseñadores a los que le gustó  el proyecto, como Tirabeque, Only Oliv, Botón, Entre Costuras…, comienzan a trabajar con nosotros, esto hace que podamos ir haciéndoles contratos a nuestras costureras, comenzando ellas a tener sus primeros contratos laborales” hablamos de mujeres que teniendo entre  40 y 60 años nunca han tenido un contrato laboral y por lo tanto siempre han sido económicamente dependientes de la figura masculina de la familia, algo que aunque nos parezca raro, sigue sucediendo. 

Lola cuando imagina el futuro de Occhiena y piensa en “tener una cadena de producción muy grande y poder acoger a mucha más gente. Espero también que la formación la podamos mejorar aun más, igual que la producción y que haya muchos profesionales que quieran contar con nosotros. Además me encantaría que hubiese más centros como este”  Como os dije al comienzo de la entrevista Lola es una de esas mujeres valientes anónimas. Gracias Lola por compartir tu experiencia personal y profesional.

“La vida te puede cambiar mucho de la noche a la mañana, para bien o para mal” Esta es la frase  de Lola, pero también podría ser la de muchas, por eso nos identificamos con ella y por eso le dedicamos hoy este espacio que podría ser el tuyo.

Clara la Cárcel es periodista en constante formación, emprendedora y un laboratorio de ideas originales, frescas y diferentes.

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