Rosa Prieto es una gaditana de 46 años que, debido a circunstancias familiares y personales, se lanzó a la piscina hace más de seis meses para poner en marcha el primer centro de estética oncológica en Cádiz, Vivir en Rosa. Gracias al CADE y a un préstamo ICO ésta “luchadora”, tal y como ella se define, ha podido ayudar durante todo este tiempo a personas que padecen cáncer. Todo un ejemplo de mujer valiente que vive por y para los demás.

MV: ¿Cómo surge la creación de este tipo de establecimiento?

Mi hermana superó un cáncer y lo pasamos bastante mal buscando las cosas que necesitaba. Mi madre también superó un cáncer y se tenía que desplazar a varios establecimientos de la provincia de Cádiz para encontrar en un lado una mama, en otro lado un sujetador, un pañuelo, una peluca… Siempre era desplazándonos. Mi amiga que ya no está entre nosotros, hace cuatro meses que falleció, también sufría esta enfermedad y le pasaba exactamente igual. Ella me decía: “Estoy muy cansada, tengo que ir a buscar un sujetador, tengo que ir a buscar una peluca, tengo que ir a buscar…”. Siempre andábamos moviéndonos y buscando las cosas. No había un centro. No había algo donde estuviera todo reunido para este tipo de problema. Así surgió. Por circunstancias familiares, por problemas de buscar y no encontrar.

MV: ¿Qué productos se pueden encontrar en Vivir en Rosa?

Tenemos todo tipo. He intentado que sea un centro para que una persona que tenga cáncer, o no, pueda encontrar todo lo que necesite en cuanto a productos estéticos. La cosmética es totalmente natural, ecológica, tiene el sello, no está testada en animales. Hay muchísimos productos con aloe vera, rosa mosqueta, baba de caracol, caléndula, argán… Todo ese tipo de productos los tenemos aquí en varios formatos diferentes: champú, gel de baño, laca para el pelo, aceites, cremas hidratantes, cremas regeneradoras de cara, pasta de dientes, enjuague bucal y jugo de aloe vera para las yagas… Pelucas, sujetadores, saltitos de cama muy sexis, porque necesitamos sentirnos guapas también. Una ropa interior muy muy muy bonita.

Rosa Prieto en su tienda

MV: A la hora de ponerla en marcha, ¿le ha costado trabajo?

No tenía ni un euro. Tenía una hipoteca, me quedaba muy poquito de paro… Y ya estaba que tenía que ponerme en marcha sí o sí. Fui con mi proyecto al CADE, lo vieron viable, me hicieron un estudio y con el mismo me enviaron al Banco Santander para solicitar un ICO. Ese me solicitaba avalista y, tal y como están los tiempos hoy en día, no iba a meter a nadie para que pasase algo y se hunda… Que no es la idea. Si yo me meto, me meto yo sola. Muy fui al BBVA y allí sí que me dieron el ICO de 20.000 euros. Ya tenía visto el local. En menos de un mes ya estaba en marcha.

MV: Ha sido de las pocas a las que las administraciones han ayudado…

En mi caso sí. El proyecto que me hizo el CADE ha sido algo determinante a la hora de que me dieran el ICO. Si ellos lo veían favorable… Es, digamos, un aval para el banco. Conmigo sí.

MV: Después de más de seis meses con el establecimiento abierto al público, ¿se considera emprendedora?

Más que emprendedora pienso que soy una luchadora. Porque esto cuesta. Según me dice todo el mundo los dos primeros años son así. Después te haces con un nombre y la gente te va conociendo. Estoy ahí visitando médicos, visitando hospitales, visitando asociaciones… Visitando, visitando, visitando para que la tienda la conozcan. ¿Emprendedora? Seré, me imagino que sí, que seré.

MV: Vivir en Rosa forma parte de la campaña ‘Mechones solidarios’, ¿en qué consiste esta campaña?

Esto comenzó cuando vino una chica preguntando que dónde podía donar su cabello. No tenía ni idea. Aunque le comenté que lo iba a buscar. Mi lema es: ‘Si no lo tengo, lo busco’. O por lo menos lo intento. Encontré la página de ‘Mechones Solidarios’ y resultó ser una asociación de Málaga que hace pelucas solidarias. Dependiendo de la economía de la afectada o afectado, las pelucas son gratuitas. O si la economía es más alta pero no supera ciertos límites pues una peluca de pelo natural puede costar máximo unos 350 euros. Nada que ver con los precios reales. Me puse en contacto con la asociación porque me gustaría colaborar con ellos. Me dieron el OK y desde entonces no paro de recibir mechones. Es increíble… Es increíble la respuesta de la gente. Chicos, chicas, personas mayores, niños, adolescentes… Eso es lo que estamos haciendo, reuniendo cabellos y cuando tenemos lo suficiente lo enviamos a la asociación.

MV: Entonces la gente es solidaria…

Mucho. Sí que es solidaria. A veces me da pena cuando se cortan el pelo. Veo esas matas y me da una penita… Pero es por una buena causa. Quieren ayudar en lo que pueden. Hay personas que no pueden ayudar comprando una pulsera, o sí. Pero hay quien no puede y lo que quiere es donar su pelo para las personas que no tienen dinero para una peluca.

MV: Para este tipo de negocio tienes que estar psicológicamente preparada?

El trabajo es bastante duro. A veces te puede machacar mucho. Pero me considero una mujer bastante fuerte. Soy muy empática. Lo que intento hacer es animar. Pienso que a la persona que entre en mi tienda le va a pasar todo bueno. Calmarla, animarla, darle Norte… Y decirle dónde puede ir, si tiene algún problema… Me estoy haciendo con bastantes amigas.

Rosa Prieto

MV: El hecho de haber vivido esa situación tan de cerca le ha ayudado?

Eso me ayuda, cuando viene una persona a la hora de animarla y de orientarla. Muchas vienen asustadas, otras muy valientes… La mayoría están muy desconcertadas. Lo que intento es eso, de las vivencias que he tenido, animarlas y ayudarlas en todo lo posible.

MV: En todo este tiempo habrá habido situaciones duras…

¿De no puedo con esto? No. He tenido cosas muy fuertes, pero sí, sí se puede con esto. Hubo una vez el caso de una chiquita que tenía leucemia, con 4 años. Eso sí, eso te llega hasta lo más profundo. Pero tengo que seguir adelante.

MV: Aunque la positividad será la protagonista…

Hay de todo. La mayoría vienen muy asustadas. Pero sí es cierto que les cuento cosas, por ejemplo: “La quimio te va a quitar las arrugas. Eso no te lo han dicho, ¿a qué no?”. Se ríen. Es cierto que te quita las arrugas porque la quimioterapia te va regenerando la piel y se van atenuando las arrugas, eso les hace reír. Muchas no han ido a una sala de quimioterapia y les voy explicando… Les digo la verdad. Hay personas que no le afectan nada, están un par de días mal y, ¿por qué no iba a ser ella esa persona? Lo que tienen que tener es una mente muy positiva, una mentalidad de que todo va a salir bien. La mente es el 50% de la recuperación. La verdad es que muchas vienen y te dicen: “Estoy genial. No me duele. No me han salido yagas. Estoy muy contenta… Dentro de su mal”. Ellas se esperaban otra cosa, vienen y me lo cuentan, y yo encantada.

MV: Cuando se acercan matrimonios hasta la tienda, ¿la mujer sigue siendo más fuerte que el hombre?

Las mujeres sí, somos más fuertes a la hora de parir, a la hora de muchas cosas… Cuando te toca eso tan cerca, la verdad es que nos asustamos. Es lógico que lo estemos. Porque es algo fuerte. Sí me estoy dando cuenta de que los maridos que vienen son bastante fuertes. Animan y apoyan muchísimo a las mujeres. Las consienten, les dan los caprichos que pueden y las animan. La verdad que sí, sorprendentemente, el hombre apoya muchísimo a la mujer. Habrá otros casos, pero aquí a la tienda no han venido. Incluso las parejas jóvenes. Un chico se rapó al 0 la cabeza de rizos para solidarizarse con su chica. La verdad es que los hombres están acompañando bastante a sus mujeres en este trance. Me alegro mucho.

Rosa Prieto

MV: Tal y como se encuentra la situación económica del país, ¿las administraciones están dando la espalda a las personas que padecen cáncer?

Sobre todo en época de vacaciones se ralentiza todo muchísimo más. Tenemos un buen equipo de Oncología. En el momento en el que te detectan el cáncer se mueve rápido y te pone el tratamiento rápido. Habrá errores, como en todo. Sí es cierto que los médicos deben de ser un poco más empáticos. De eso sí que se suelen quejar las pacientes o mis chicas cuando vienen aquí. Les han dado el diagnóstico de una manera muy brutal y le han comentado todo lo malo que les puede pasar sin que asimilen la noticia. Por lo demás…

MV: ¿Qué les diría a todas aquellas personas que se encuentran viviendo en rosa en estos momentos?

El cáncer es un contratiempo. Del cáncer se sale. Te puede cambiar la vida a mejor, te puede enriquecer como persona y ver la gente buena que tienes a tu alrededor. Ver cómo te pones en contacto con los valores realmente importantes. Con lo que realmente importa. Darles mucho ánimo. Vivir en rosa es espectacular, siempre vivir, sea como…

Pues cómo dice Rosa Prieto: siempre vivir, sea como sea…vivir

Adrián Verano es periodista y ha sido redactor en Diario de Cádiz. En la actualidad forma parte del equipo de Mujeres Valientes

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